1. Trazabilidad y origen del grano
El café de especialidad proviene de fincas identificadas, donde se cuida todo el proceso: desde la cosecha hasta el tueste. El café comercial, en cambio, mezcla granos de diversas calidades y orígenes.
2. Proceso de recolección y selección
En el café de especialidad, los granos se recogen a mano en su punto óptimo. En el comercial, muchas veces se recolecta todo junto, lo que afecta el sabor final por la mezcla de granos inmaduros o dañados.
3. Método de tueste
El tueste artesanal del café de especialidad es más lento y se adapta al grano para preservar sus notas únicas (frutales, achocolatadas, cítricas). El café comercial tiene un tueste más oscuro y uniforme, que suele quemar matices.
4. Sabor y experiencia
El café comercial suele tener un sabor más plano o amargo, mientras que el de especialidad ofrece una experiencia sensorial: aroma intenso, acidez controlada, cuerpo balanceado y un retrogusto más largo.
5. Relación calidad-precio
Aunque el café de especialidad puede ser más caro por kilo, necesitas menos cantidad para preparar una taza con mucho más sabor y carácter. Al final, es una inversión en sabor, salud y experiencia.
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